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Las dramaturgas invitadas a la décima sexta versión del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá vienen a demostrar la fuerza, creatividad y experiencia de las mujeres en el mundo. Las argentinas Marilú Marini, Lorena Briscoe y Ana Woolf, la británica Suzanne Andrade y las colombianas Andrea Meneses y Beatriz Camargo conforman el grupo de mujeres que cumplirán ese objetivo dirigiendo obras en esta tradicional fiesta de teatro.

Marilú Marini, con Escritor fracasado
Radicada hace más de 40 años en Francia, Marilú Marini sabe combinar muy bien la cultura francesa con la argentina, donde se crió. Su trayectoria como actriz la ha llevado a destacarse en obras de Samuel Beckett, Jean Genet y Yukio Mishima. Asimismo, en su historial de premios está la condecoración como Oficial de la Orden de Las Artes y Las Letras, que recibió del gobierno francés.

La reconocida actriz argentina dirige un cuento de Roberto Arlt que adaptó con Diego Velázquez, el actor del Escritor fracasado. Para ella, Arlt es uno de los escritores argentinos más potentes del siglo XX. Lo cataloga de insólito y de una gran vigencia.

En sus palabras, Escritor fracasado es de un hombre que tuvo un éxito una vez y que no tiene más inspiración, y cómo hace para desenvolverse en lo social para no ser menospreciado por esa ausencia de producción. Así, se posiciona frente a sí mismo ante esa falta de creación.

También llega al Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá a develar a una mujer que se redescubre como mujer y ser humano, más allá del rol de madre, en Todas las canciones de amor.  Y ella sabe hablar muy bien del amor. Lleva más de 26 años de pareja con Rodolfo De Souza, también argentino y actor, a quien conoció en París.

“Para conservar un amor durante tantos años se necesita mucho trabajo cotidiano. Tiene que haber algo de base, eso que sucede de manera inexplicable. Y eso hay que mantenerlo y alimentarlo, y tener una relación flexible en la que uno pueda negociar con el otro en el mejor sentido, en lo cotidiano, que es lo más difícil del amor”, dijo la actriz al diario El Clarín.

 

Suzanne Andrade, con Golem
 La dramaturga y directora británica Suzanne Andrade y su compañía 1927 presentarán Golem, una sinergia de música, teatro, cine y animación. Junto con el ilustrador Paul Barrit, crearon la compañía en Londres, en 2005.

En la universidad nunca le interesaron las obras serias de grandes dramaturgos británicos como John Osborne, sino como el teatro del Grand-Guignol, que representaba historias macabras con títeres en el París de principios del siglo XX.  Al terminar sus estudios, trabajó brevemente para un teatro serio. La experiencia le pareció “espantosa” y “odiaba” tener a un público tan “pomposo y aburrido”, o estar obligada a respetar las normas de seguridad.

Golem es la tercera producción de 1927. A ellos se unieron otros grandes como la diseñadora de vestuario Esme Appleton, la compositora Lillian Henley o la productora Jo Crowley.

Ambientada en un mundo ficticio pero familiar, donde la tecnología y la economía del mercado han evolucionado hasta trascender los límites del control humano, el Golem se ha convertido en un ingrediente imprescindible para una vida mejor aunque su propia existencia amenaza las vidas de las personas que le crearon. Con la estética de una novela gráfica animada, conjugan con absoluta precisión efectos visuales y sonoros con grandes actores en una obra llena de humor y sátira social.

 

Lorena Briscoe, con 7 años de silencio
Esta actriz y directora de origen argentino, está radicada actualmente en Colombia, luego de vivir varios años fuera del país. “Después de vivir casi 20 años en Europa, había una realidad que me incomodaba mucho, y cuando algo me incomoda decido investigar sobre eso en vez de quejarme. Esa realidad era el maltrato, de ambos lados, del que llega y no entiende los códigos ni nada de lo que sucede, y también del que recibe”, dijo recientemente.

Su compañía, Medea 73, empezó en el 2004 en París y su idea es que movimiento, texto e imagen estén al mismo nivel.

La obra 7 años de silencio está basada en la experiencia de la inmigración, manifestada en el choque que una persona tiene al llegar a otro país y descubrir un nuevo idioma, una nueva cultura, las dificultades, la soledad y, a veces, la tristeza y la frustración que experimenta ante la imposibilidad de lograr los objetivos que persigue.

Cuenta, a través de las vivencias de una mujer, con poesía y humor, cómo el descubrimiento de un mundo ideal se tiñe con decepción cuando es imposible formar parte de él.

 

Ana Woolf, con Candy Land Tierra de lobos
Es una pedagoga, actriz y directora argentina quien durante muchos años ha sido asistente de dirección de Eugenio Barba, en el Odin Teatret, de Dinamarca.

Tiene su origen en el teatro stanislavskiano, y fue discípula de Julia Varley, que la dirigió en Semillas de memoria y Blanca es la noche. Entre sus logros también se destaca como la única argentina integrante del equipo artístico-pedagógico del International School of Theatre Anthropology y ha desarrollado un entrenamiento personal basado en técnicas orientales y ritmos latinoamericanos conduce seminarios en Europa, Asia y Latinoamérica.

También es directora artística de la Red latinoamericana de mujeres en el arte contemporáneo, de Argentina.

En esta ocasión llega con Candy Land, Tierra de lobos, que narra una historia que no se sabe cuándo comenzó pero que sí se sabe cuándo termina. “Llega un tiempo sin tiempo y un espacio árido donde una vieja transitará evocando sus recuerdos, de niña, de mujer, de vieja niña mujer, describe la sinopsis.

 

Andrea Meneses, con La mujer que perdió la cabeza
Meneses es la actriz y directora de la obra La mujer que perdió la cabeza, montaje ganador en la categoría de unipersonal, del premio Teatro en movimiento de Idartes 2016.

Trata de una mujer que se llama Antonia, bogotana, que se va a vivir al exterior. Atraviesa una situación muy difícil en su vida, se siente sola y tiene en su cabeza muchas cosas que no llegó a solucionar.

Es un espectáculo de teatro físico que combina el mimo corporal dramático con el circo aéreo y la manipulación de objetos físicos.

Busca representar visualmente a una mujer, a través del mimo, del circo y la manipulación de objetos, los mundos invisibles que ella está viviendo y la forma como los logra solucionar. Así, estos fantasmas se le convierten en una oportunidad para conocerse asimismo y transformar la realidad.

 

Beatriz Camargo, con Arikuandari. Vengo caminando y estoy viva
Desde su niñez, se inclinó hacia la lectura de historias, cuentos, leyendas mitos, y literatura en general. Estudió Filología e Idiomas en la Universidad Nacional de Colombia. Posteriormente, realizó estudios en la Escuela Nacional de Arte Dramático.

Es fundadora y directora de la asociación cultural y ambiental Teatro Itinerante del Sol, con la que trae Arikundari. Vengo caminando y estoy viva. Esta obra rinde un homenaje a la resistencia de los pueblos que aún perduran con su auténtica voz y demandan por el reconocimiento a las diversidades bioculturales del planeta.

Durante 32 años, Camargo ha logrado la continuidad de esta agrupación teatral que ha contribuido a la dinámica del movimiento teatral en Colombia y el mundo, con base en una investigación, experimentación, invención, creación, difusión y pedagogía, propias, dando a conocer un arte inspirado en las sabidurías ancestrales de culturas del mundo.

Del 16 de marzo al 1 de abril la capital del país se vestirá de cultura y será escenario del Carnaval de Bogotá, la fiesta del teatro que por tres décadas ha iluminado de magia los corazones de los bogotanos, un Patrimonio Cultural de todos los colombianos.

Consulta la programación del Festival en www.festivaldeteatro.com.co y para la compra de boletería individual, ingresa a la página www.tuboleta.com o llama al call center 5936300.

*Comunicado de prensa

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