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Mónica es una madre soltera con tres hijos, que en una época no tenía tiempo para dormir , y recuperaba energía solo comiendo, “Después de 48 años de vida en el 2016 se me  ‘miro en el espejo con pena y me pregunto “¿Qué te ha pasado Monica Bethancourt?

Mónica Bethancourt  vivía en República Dominicana siendo una mujer soñadora y decide salir de la  isla para algo más grande ignorando lo bien que vivía económicamente y con deseos de estar con su primer hijo que en esos tiempos ya vivía en Estados Unidos.

Con tanta dedicación por sus hijos se olvidó de ella; ya no estaba solamente con sobrepeso sino también con los detalles que le dejaron cada uno de sus embarazos y la tristeza de la separación con su esposo de ese entonces.

Luego de muchos años haciendo una vida rutinaria, nada de vida social y siendo la burla de familiares y amistades  por su físico, llegó a una severa depresión hasta tomar medicamentos para tratar esta enfermedad.

Un día se levanto y dijo  “No tienes por qué estar deprimida” y desde ese mismo día decidió no usar más las pastillas. Mientras sus hijos  crecían ella se sentía orgullosa  de saber que lo había logrado como madre sin olvidar el sacrificio y trabajo que paso en el pasado.

El año 2016 fue el año que definiría su vida  con  210 libras de  sobre peso con  estatura 5’2 pies y no saber cómo lograría bajar y llegar a la meta de su peso normal que era 145 libras; pero la incertidumbre vuelve y la depresión toma su vida nuevamente cuando ese mismo año fallece su padre en esa etapa depresiva pierde  peso llegando a 165 libras.

Ya que estaba más delgada después de décadas se sentía bella pero aun quería mejorar más, ya que había tenido la disciplina para mantenerme delgada y se sentía preparada para asumir esta nueva etapa. Se sometió a una lipo escultura y abdominoplastia a los 48 años con apoyo de sus más grandes motivaciones que eran sus hijos. Mónica tenía un cuerpo de 30 a los 48 años. Una mujer que por muchos años sufrió por su baja autoestima y sobrepeso comenzó a llamar la atención en Boston pero no siempre positiva. De una mujer normal y luchadora se convirtió a un tópico bien controversial en las calles y en las redes sociales como  Instagram ( @monicabethancourt_)

La realidad es que las mujeres se sienten muchas veces con temor por hacer un cambio en sus vidas y ella desea romper los estereotipos de una sociedad que nos lleva a tener miedos por el que dirán. Estamos en un mundo donde es fácil expresarnos y cambiar pensamientos de otros. «Las mujeres vivimos en una sociedad dominada todavía por hombres aunque estamos creciendo más y  nos han incrustado en la mente nuestro puesto y restricciones sin tener significado ya que se sabe que la vida es una y las posibilidades están en tu disposición y control», afirma Mónica .

Siempre habrá personas  que no están de acuerdo con ella, pero lo más importante es respetar y seguir siendo feliz. La vida la benefició a esa edad y se siente feliz, «La Barbie de Boston «como se hace llamar, desea ayudar a más mujeres como ella, hablando desde su historia y dando el ejemplo que si ella pudo, cualquiera tambíen puede cambiar el rumbo de su vida con dedicación y decisión.

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